Una aventura

Página 1 de 5. 1, 2, 3, 4, 5  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Una aventura

Mensaje por Caroooo el Mar Sep 17, 2013 4:20 am

Primero que nada, es el primer fic que subo, así que ser pacientes XD. No es un fic de Castle, sino un producto de la imaginación de una chica de 15 años. Le tengo que agradecer a Jess y a Caren por la buena onda que me dieron para seguir adelante. Sin más que decir, espero que lo difruten Very Happy










El cielo estaba azul. Eso fue lo primero que vi cuando abrí los ojos. De seguro, mi madre en sus ataques de locura, habría levantado la persiana del cuarto, con el claro mensaje subliminar de “nena, levantate”. Estiré mi mano y tanteé la escalera de la cucheta hasta llegar a la cama de arriba y comprobé que la táctica de mi madre funcionaba solo con mi hermana, puesto que ya se había levantado. Supuse que no demoraría mucho para que mamá viniese a abrir la ventana para que me congelara de frío, saliera de la cama y cerrara la ventana. Y allí, ella al sentir el ruido y como al pasar diría desde la cocina: “levantate Marti”.
Decidí no darle el gusto de decirme qué hacer y me levanté. Llegué a la cocina y todo estaba en minucioso orden: los domingos eran sinónimo de limpieza en mi casa. Decidí no desayunar, y mandarme calle afuera, a ver si podía hacer algo más interesante que quedarme encerrada, dándole oportunidad a mi madre para que me pusiera a limpiar, o algo.
Al salir a la calle comprobé que hacía más frío del que imaginaba, lo que me obligó a volver a entrar y agarrar una campera más abrigada. También, al pasar, manoteé mi celular que se encontraba en el escritorio que había en mi cuarto. Todo eso lo hice sin ser escuchada; de seguro no había nadie . ***************
Caminé bajo el solcito de invierno que recién, a las 11 de la mañana empezaba a entibiar, decidí caminar hasta encontrar algo que me entretuviera. Anduve unas cuadras más hasta llegar a una placita. Me senté en una de las hamacas y miré a mi alrededor. Había unas casas hermosas, dignas de envidiar: pero algo me llamó la antención, entre dos de esas casas había una otra antiquísima, tapiada con bloques y maderas en las ventanas delanteras, para evitar que alguien usurpara la propiedad. Nada del otro mundo. Pero igual, algo no me gustó, no sé por qué, ni qué concretamente.
Decidí olvidarlo: era algo sin importancia, además, era una parte de la ciudad que no frecuentaba.
Desanduve camino hasta casa, cuando llegué, mi madre estaba sentada en uno de los taburetes altos que tiene acompañando a la mesada de la cocina.
-¿Dónde estabas, Marti?-preguntó.
-Salí a caminar-contesté alzando los hombros.
-Martina... ¿Cuántas veces tengo que decirlo?- suspiró enojada- ¿No te he hablado más de una vez de que cada vez que salgas tenés que avisar? ¿O no sabés TODO lo que pasa?
Suspiré y me dirigí a mi cuarto. Demás está decir que mi “gracia” hizo que me confiscaran el celular.
Me tiré en mi cama boca abajo; algunos veían como una suerte bárbara tener una madre policía. En mi punto de vista, muchas veces me jodía la existencia. Por ejemplo, cuando era más chica: ¿cuántas veces mi hermana y yo nos quedamos de últimas en la salida de la escuela esperando a que nos fueran a buscar? Además, ¿a cuántos campeonatos de gimnasia artística no pudo ir o cuántas reuniones de padres se perdió por culpa de los desastrosos horarios que cumple?
Todo o casi todo se debe a que mi padre murió cuando mamá estaba embarazada de mi. La dejó sola en el mundo con una hija de un año y tres meses y con otra que venía en camino.
Ese tema en casa no era muy hablado, pero se nota que mamá quería mucho a papá, porque nunca se volvió a casar ni a ennoviar. Triste verdad. Pero así era la cosa.
Sin querer, una lágrima rodó por mi mejilla, ahora comprendí por qué mami no tocaba mucho el tema.
Mi hermana me sacó de los pensamientos entrando en la habitación.
-¿Qué hacés?- preguntó.
-Nada- respondí.
Alzó los hombros y prendió la computadora.
No sé de dónde salió la idea, pero me pareció buena. Le iba a contar que había salido a caminar y que me había llamado la atención algo de esa casa antigua.
Cuando se lo dije, actuó como si le estuviera diciendo un disparate. Una escéptica total.
-Marti... A ver... ¿Qué tiene de raro una casa vieja? Además, si no sabés qué fue lo que te pareció tan extraño ¿por qué me contás?- se malhumoró.
Alcé las cejas con fastidio. Cuando Lara Sendic Suárez tenía razón, la tenía en serio.
**************
Me caí de la barra. Como las otras tantas veces. La profe me ayudó a incorporarme.
-No debiste de haber torcido la cadera hacia la izquierda y no te hubieras comido el piso- sentenció- Eso te pasa por apurarte.
-¿Lo hago de vuelta?- pregunté sentándome en la barra.
-Sí, pero no te apures.
Asentí. Esta vez completé la rutina sin tambaleos ni caídas.
-¿Viste? Así tenés que hacerlo, tranquila. Esto es todo por hoy- dijo- Mañana quiero verte en las asimétricas.
Junté mis cosas y me fui del gimnasio. Era temprano y estaba el sol en el cielo aún. Por eso, decidí ir de vuelta por donde estaba esa casa, a ver qué podía descubrir, así cuando se lo dijera a mi hermana, no me tomara por loca.
Caminé por una avenida que a esa hora estaba bastante transitada, ya que eran cerca de las cinco de la tarde, tiempo en que salían las personas de las oficinas y los niños de las escuelas.
Luego de unas cuadras de avanzar por la avenida, doblé a la izquierda y seguí cuatro cuadras más hasta que se terminó la calle y doblé a la izquierda nuevamente. Según mis cálculos, no debía de estar muy lejos de esa placita.
Dicho y hecho; luego de seguir dos cuadras más, allí me encontraba. Ocupé la misma hamaca que el otro día y me senté a observar el entorno.
Luego de un rato, un auto se detuvo un poco antes de la casa abandonada. Un hombre bajó y miró hacia todos lados. Apenas lo vi, no me gustó su aspecto, más que nada, su actitud. Rumbeó hacia la casa y se perdió por el costado de esta, en el que crecían yuyos.
Yo seguía firme en mi posición. No me iba a ir sin tener información concreta. Sentí pasos a mis espaldas. Me di vuelta asustada y vi que un chico que tendría mi edad, venía a las hamacas.
Suspiré aliviada.
-¿Te asusté?- preguntó entre risas.
-Bastante- respondí con voz apenas audible.
Se ubicó a lado mío. Me columpié con suavidad, sin sacar mi vista de la casa.
-¿No sos del barrio, no?- habló el chico al cabo de un rato.
-No- contesté sin dejar de observar la casa.
Ya empezaba a refrescar, el sol se estaba por ocultar y debían de ser cerca de las seis y media de la tarde. Busqué mi celular en el bolso; no tenía mensajes ni llamadas, mamá estaba trabajando, mi hermana pagaba para que no estuviera merodeando en casa, así que podía quedarme otro rato más allí en la placita, sin ningún tipo de preocupaciones por llegar a determinada hora a mi hogar.
-¿Y qué hacés por estos lados si no sos del barrio?- volvió a preguntar el muchacho.
-Nada- respondí alzando los hombros- caminé hasta llegar a acá.
El chico asintió. Tomó impulso para hamacarse con más fuerza.
-¡Wow!- exclamó deteniendo su hamaca- “ Club Deportivo Bohemios. Gim. Artística”- leyó mi campera- ¿Hacés gimnasia artística?
Reí y lo miré de frente por primera vez.
-Sí...
-Bueno, sos la primera gimnasta que conozco.- admitió devolviéndome la mirada- ¿Cómo te llamás?
-Martina- respondí sonriendo.
Él extendió su mano para saludarme como hacían las personas mayores.
-Yo soy Alejandro. Mucho gusto.
Me hizo soltar una carcajada, daba gracia oír hablar a un chico así.
Volví mi vista hacia la casa, justo a tiempo para ver que el tipo que había entrado hace un rato salía con un bolso grande. Alejandro comprendió qué era lo que miraba. El hombre arrancó el auto y al pasar cerca de conde estábamos nosotros nos dedicó una mirada intimidante, de pocos amigos. ¡Listo! Dijo una voz en mi mente. Ya te metiste en problemas.
-Eso sí que fue raro- comentó Ale.
-Sí, creo que sí- contesté apurada- Creo que me voy. Hace rato que tendría que estar en casa. Chau.
Y allí lo dejé. Solo en la placita.

Caroooo
Ayudante de policia
Ayudante de policia

Mensajes : 94
Fecha de inscripción : 02/07/2013
Edad : 19
Localización : Donde el Diablo recién se había dado cuenta que había perdido el poncho

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una aventura

Mensaje por Verispu el Mar Sep 17, 2013 5:37 am

Esta interesante, algo diferente es refrescante! continua vas muy bien!Thumb Thumb 

Verispu
As del póker
As del póker

Mensajes : 437
Fecha de inscripción : 24/06/2013
Edad : 38
Localización : Mexico, Oaxaca

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una aventura

Mensaje por Caroooo el Mar Sep 17, 2013 5:38 am

Gracias Very Happy

Caroooo
Ayudante de policia
Ayudante de policia

Mensajes : 94
Fecha de inscripción : 02/07/2013
Edad : 19
Localización : Donde el Diablo recién se había dado cuenta que había perdido el poncho

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una aventura

Mensaje por Carelyn el Miér Sep 18, 2013 8:17 am

Buena tu historia Caro, que sera lo que hacia ese hombre en la casa Think 
sigue Kiss

Carelyn
As del póker
As del póker

Mensajes : 374
Fecha de inscripción : 30/04/2013

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una aventura

Mensaje por Caroooo el Miér Sep 18, 2013 8:21 am

Gracias Caren XD Después se va a poner muuy interesante, ya vas a ver Carencita... Razz

Caroooo
Ayudante de policia
Ayudante de policia

Mensajes : 94
Fecha de inscripción : 02/07/2013
Edad : 19
Localización : Donde el Diablo recién se había dado cuenta que había perdido el poncho

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una aventura

Mensaje por Carelyn el Miér Sep 18, 2013 8:25 am

Caroooo escribió:Gracias Caren XD Después se va a poner muuy interesante, ya vas a ver Carencita... Razz
Ok Carolita

Carelyn
As del póker
As del póker

Mensajes : 374
Fecha de inscripción : 30/04/2013

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una aventura

Mensaje por ZOMAtitos&Oreos el Jue Sep 19, 2013 2:44 am

Me gusta el fic, esta interesanteee Happy Clap

siguelo prontitoo porfiiss

BESOSSSS Kiss

ZOMAtitos&Oreos
Autor de best-seller
Autor de best-seller

Mensajes : 862
Fecha de inscripción : 02/02/2013
Localización : Con los ZOMAtes parlantes XD

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una aventura

Mensaje por Caroooo el Jue Sep 19, 2013 3:05 am

Gracias Angeeee Kiss si, ya estoy escribiendo el segundo capítulo, de seguro lo subiré el domingo o el lunes, no sé bien todavía... Pero voy a seguir, de eso no hay dudas Very Happy
Gracias por comentar Smile

Caroooo
Ayudante de policia
Ayudante de policia

Mensajes : 94
Fecha de inscripción : 02/07/2013
Edad : 19
Localización : Donde el Diablo recién se había dado cuenta que había perdido el poncho

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una aventura

Mensaje por ZOMAtitos&Oreos el Jue Sep 19, 2013 3:19 am

Caroooo escribió:Gracias Angeeee :kiss:si, ya estoy escribiendo el segundo capítulo, de seguro lo subiré el domingo o el lunes, no sé bien todavía... Pero voy a seguir, de eso no hay dudas Very Happy
Gracias por comentar Smile
Bienn pues estare esperando el capii el domingo o el lunes, a ver si esta vez puedo comentar antes Facepalm

BESOSSSS KissKiss

ZOMAtitos&Oreos
Autor de best-seller
Autor de best-seller

Mensajes : 862
Fecha de inscripción : 02/02/2013
Localización : Con los ZOMAtes parlantes XD

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una aventura

Mensaje por Caroooo el Dom Sep 22, 2013 10:26 am

Bueno, aquí les dejo el segundo capítulo, que lo disfruten Very Happy Y Gracias a todos por comentar Smile


Los días iban pasando y tenía un mar de preocupaciones en mi mente: en gimnasia artística había surgido la posibilidad de que compitiera a nivel nacional. El liceo apenas me dejaba respirar. Y todavía estaba el otro asunto; desde aquel martes no había ido por aquella placita, y consecuentemente, no sabía nada de Alejandro. Así que ahí estaba. Un día, cuando estábamos cenando le dije a mi madre:
-No tengo hambre, me voy a dormir. Chau.
Y ella se quedó así: con el tenedor en el aire, al tiempo que intercambiaba una mirada preocupada con mi hermana. Aunque parezca raro, no insistió en que comiera ni nada. Simplemente lo aceptó.
Al otro día de ese acontecimiento -que había sido un viernes- yo todavía no me decidía qué hacer con lo de la casa abandonada: lo de ese tipo podía ser cualquier cosa. Por ejemplo: que guardara trastos viejos en esa casa, o no sé. Pero algo me decía que no, que no era así y me animaba a ir de vuelta por allí.
Suspiré mirando a la pared, desde la cual, Aliya Mustafina me sonreía, parada en el Podio de los Juegos Olímpicos en los que había ganado una medalla de Oro. Ese póster me había costado “sangre, sudor y lágrimas” ya que fue una apuesta con Giuliana, una compañera de gimnasia artística. Consistía en que la que hiciera una serie de cinco mortales atrás sin tambalearse conseguía un póster de Aliya Mustafina. Y así fue, bajo la desaprobadora mirada de la profesora que yo gané, y Giuli, como buena perdedora, me trajo lo pactado.
Luego de meditar unos segundos más mirando el póster de mi ídola, fue que decidí, finalmente, ir a la placita.
Mamá estaba trabajando y Lara se encontraba allí, en el living mirando una película con cara de aburrida.
-¿A dónde vas?- preguntó al ver que iba a abrir la puerta.
-¿Desde cuándo mi vida te incumbe?- respondí alzando una ceja.
Refunfuñó algo que no comprendí y gané el mundo de la calle.
La tarde de sábado era hermosa, no hacía frío ni calor, estaba templado. Caminé hasta llegar. Me ubiqué en el lugar que había ocupado las otras veces. No tenía un plan fijo, pero si no había movimiento iba a ir a ver qué descubría en esa casa.
Comencé a hamacarme con más fuerza, como cuando era niña. No pasó mucho rato para que una voz conocida me gritara:
-¡Martina!
Sin dudas, era Alejandro. Volteé para ver de dónde venía su voz. Él cerró el portón de una de las casas que estaban a mis espaldas, cruzó la calle y finalmente estuvo conmigo.
-¡Hola!- saludé alegremente.
-Hola- respondió sentándose a mi lado.
-¿Cómo supiste que estaba acá?- pregunté.
-Nada, estaba mirando por la ventana para aquella casa- contó señalando la que estaba abandonada-
Desde aquel día que salió el tipo cuando estábamos acá me la pasé vigilándola. No pude ver mucho, pero el mismo hombre viene todos los días con un paquete o sale con uno de allí.
-¿En serio?
-Sí-continuó- No fue hasta ayer que me di cuenta qué era lo que pasaba...
-¿Qué? ¡¡Hablá!!- me impacienté.
Miró hacia alrededor como para asegurarse que nadie estuviera escuchando, cosa que era en vano: la placita estaba desierta.
-Ese hombre es algún tipo de ladrón...
Su confesión no me llamó nada la atención, pues a ese punto del partido ya daba por sentado que ese hombre no estaba haciendo una actividad lícita. Lo miré a los ojos, esos verdes que él tenía.
-¿Y qué hacemos?- pregunté.
-¿Y qué se supone que tenemos que hacer?
Lo miré con un gesto obvio.
-Ah, claro, porque tenemos que hacer algo...-se burló.
-¡Y sí, nene! Si vos mismo me decís que el tipo es algún tipo de ladrón, a ver, pensá: ¿Nos vamos a quedar sentados viendo como roba?- me enojé.
-Bueno, tranquila- dijo tocándome el brazo- ¿Querés venir a casa? Así hablamos más tranquilos- preguntó señalando a un grupo de niños que venían a jugar al fútbol.
Asentí y cruzamos para su casa. Al abrir el portón vino a nuestro encuentro un perro Pastor Alemán. Me quedé quietita.
-¡Tatú, andá a jugar!- le dijo al perro- Espero que no te haya asustado.
-No, lo que pasa es que estos perros no confían en nadie- le respondí.
-¿Cómo sabés?- preguntó abriendo la puerta de la casa.
-Mi abuelo tenía uno- sonreí.
Al entrar a su casa quedé fascinada: era hermosa. Había unos sillones en torno a una mesa ratona que estaba en frente a una estufa a leña. En las paredes, numerosos cuadros. Nada de lo que había allí salía poco dinero. Al contrario. Ale vio que me había quedado observando todo. Sonrió. Sobre la mesa ratona había unos porta retratos. Me acerqué para verlos mejor. En uno estaban dos adultos, que supuse que eran sus padres en el día de su boda; en otro había un niño bien rubio que tendría unos cinco años y miraba sonriendo a la cámara. Agarré el porta retratos.
-¿Sos vos?- pregunté sonriendo.
Asintió poniéndose colorado.
-¡Qué lindo!- exclamé.
-Bueno, ¿vamos?- me señaló la escalera que llevaba a la planta de arriba. Al lado de esta se encontraba una puerta que daba a la cocina. Subimos peldaño a peldaño y ante nosotros se abrió un corredor largo que tenía varias puertas, y al final de este, había otra sala con una segunda estufa a leña, junto con otros sillones. Alejandro se acercó a una puerta que estaba a la derecha.
-Vení- me llamó.
Entré a su dormitorio, que obviamente era mucho más grande que el mío. En las paredes había numerosos pósters de diversos cuadros de fútbol, de jugadores y de bandas de rock. Junto a la ventana, se hallaba un escritorio. En el centro de la habitación había una alfombra roja. Acompañando a una pared aledaña estaba la cama, y al lado de esta, había un puf.
-Sentate- me indicó.
-¿Dónde?- pregunté todavía mirando la el cuarto.
-En cualquier lado: en la cama, en la alfombra, donde quieras.
Decidí tomar asiento en la alfombra. Ale se ubicó a mi lado.
-Y bien... Vos dirás... A mi no se me ocurre nada- confesó.
Suspiré. Mi mente pensaba a toda velocidad. Recorrí nuevamente la habitación con mi mirada.
-La base de todo es vigilar, así que vos que vivís enfrente eso no te costaría nada.
Suspiró. Algo le molestaba.
-¿Y vos qué vas a hacer?
-Tengo mis métodos- contesté haciéndome la interesante.
Alzó las cejas. Definitivamente no entendía.
-Mi madre es policía- desembuché- le robo su laptop que tiene una base de datos de criminales y veo que puedo encontrar.
Sus ojos se abrieron con asombro.
-¿¿Tu madre es policía??
-Sí, pero no me gusta andar comentando mucho, ¿sabés? Así que esto queda entre nosotros dos, ¿ok?
Asintió. Miró hacia la ventana un segundo, luego me miró de nuevo.
-Y... ¿cuántas personas lo saben?
-Las necesarias- respondí.
Sus ojos se volvieron a abrir grandes como dos lunas de Enero.
-¿Número?- exigió.
Cerré los ojos para pensar.
-Seis- pronuncié.
¿Seis?- preguntó incrédulo.
Asentí. Me paré sobre la sublime alfombra y con un breve movimiento lo estuve mirando de cabeza, pues estaba haciendo un paro de manos. Ante su mirada asombrada, le saqué la lengua sin dejar de hacer lo que estaba haciendo. Con mucha concentración levanté una mano del piso, de manera que todo el peso de mi cuerpo quedó equilibrado en ese otro brazo.
-Estás para las Olimpiadas- dijo Ale.
-No, ni ahí- respondí dejándome caer sobre la alfombra para luego volver a sentarme.- Me falta mucho.
Y así pasó la tarde, entre risas.

****************
Cuando llegué a mi casa Lara no estaba, eran como las ocho de la noche y no estaba. Ya me podía imaginar a dónde había ido, pero bueno, no era mi problema.
Estaba en la cocina comiendo algo cuando la puerta se abrió y llegó mi madre.
-¡Hola!- saludó dejando su bolso sobre la mesa.
-Hola- respondí masticando una manzana
Se dirigió a su dormitorio para cambiarse.
-¿Y Lara?- preguntó reapareciendo.
-No sé, yo fui a lo de Giuli y cuando llegué no estaba- mentí alzándome de hombros.
Obvio que sabía dónde estaba mi hermana, claro está, no lo iba a decir, porque sino si se enteraba que se lo había contado a mamá me mataba.
Resulta que mi hermanita iba a un cumpleaños del primo de su mejor amiga. Y a su vez Manuel (el primo de Melina, su mejor amiga) tenía un amigo que se llamaba Gonzalo, y creo que ahí estaba la movida. En fin. Que hiciera de su vida lo que quisiera.
Mamá se sentó en la cocina conmigo. Me acarició el pelo con ternura. Aquel parecía un buen momento para sacarle información.
-Mami... -comencé con la voz más tierna posible- ¿Te puedo contar algo?
-Lo que quieras...
Le conté lo de la casa, pero omití lo de Alejandro. A medida que le contaba iba transformando su cara.
-Mirá, ya te lo voy diciendo desde ahora, no te metas en esas cosas, es muy peligroso ¿entendiste? No es tu trabajo y no te tiene por qué preocupar. Disfrutá tu edad.
Y se levantó de su lugar para preparar la cena.

Caroooo
Ayudante de policia
Ayudante de policia

Mensajes : 94
Fecha de inscripción : 02/07/2013
Edad : 19
Localización : Donde el Diablo recién se había dado cuenta que había perdido el poncho

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una aventura

Mensaje por _Caskett_ el Lun Sep 23, 2013 8:19 am

Muy bueno, continua

_Caskett_
Escritor - Policia
Escritor - Policia

Mensajes : 2936
Fecha de inscripción : 22/01/2013
Localización : en un mundo feliz

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una aventura

Mensaje por Caroooo el Lun Sep 23, 2013 8:25 am

Gracias, seguiré en cuanto pueda Very Happy Gracias por comentar Smile

Caroooo
Ayudante de policia
Ayudante de policia

Mensajes : 94
Fecha de inscripción : 02/07/2013
Edad : 19
Localización : Donde el Diablo recién se había dado cuenta que había perdido el poncho

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una aventura

Mensaje por Invitado el Vie Sep 27, 2013 8:39 am

esta bastante interesante el relato. lo suficientemente bien descrito para enganchar en la lectura y esperar con ganas que es lo proximo que sucedera...

mas que relato casi parece una confesión de algo que estas haciendo solo que con los nombres cambiados XD

seguire leyendo esta aventura a medida que la vayas actualizando XD

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Una aventura

Mensaje por Caroooo el Vie Sep 27, 2013 8:42 am

Eso que decís de que parece un relato de algo que hago pero con los nombres cambiados es porque yo hago el truco del narrador interno, entendés??
Muchas gracias por comentar Very Happy Thumb

Caroooo
Ayudante de policia
Ayudante de policia

Mensajes : 94
Fecha de inscripción : 02/07/2013
Edad : 19
Localización : Donde el Diablo recién se había dado cuenta que había perdido el poncho

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una aventura

Mensaje por Invitado el Vie Sep 27, 2013 8:46 am

sip, por eso me gusta

no se si te has leido mis 4 fics, el que no puedes leer es el 5º q publico

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Una aventura

Mensaje por Caroooo el Lun Sep 30, 2013 8:48 am

Bueno señores y señoras, aquí les dejo otro capítulo!! Que lo disfruten Very Happy Thumb


Dos días después de eso- el lunes- yo estaba en gimnasia artística conversando animadamente con Christina, una compañera, cuando volteo hacia la puerta y veo a Alejandro. Sin dudarlo, corrí a su encuentro.
-Hola- saludé sonriente.
-Hola- respondió mirándome de arriba a abajo.
Yo al principio no entendía por qué me miraba, pero después comprendí que estaba con la malla.
-Esperame que todavía no terminó la clase- dije.
Asintió y se sentó en uno de los bancos que estaban cerca. Yo todavía tenía que hacer mi rutina de suelo y de barra, así que iba a tener que esperar un buen rato.
-¿Quién es?- preguntó Giuli.
-Un amigo- respondí.
Me hizo una guiñada.
-Dale Marti, que vi cómo te miraba- presionó Christina.
-Es en serio- me enojé.
-¿Y entonces si es un amigo por qué te sonrojás?- se cruzó de brazos Giuliana
-Ta, no jodan, búsquense un hobby- me aparté de su camino.
Agaché la cabeza y me fui junto con la profe, que miraba analíticamente la rutina de Priscilla.
-Bastante bien- comentó una vez que terminó- tenés que controlar las salidas. Marti, te toca.- me habló a mi.
Me puse magnesio en las manos y en los pies para no resbalar y hacer algo mal. Esperé la música para comenzar a girar como trompo para luego avanzar a los saltos y hacer una diagonal. Luego hacer otra y caer como muerta y levantarme de vuelta al compás de “Lithium” de Evanescence. Acto seguido hacer dos ruedas sin manos y llegar perfecta al ángulo por el que comencé.
Alejandro me aplaudía con todo su ímpetu, Giuli, Christina y Priscilla aplaudían y se reían entre dientes y la profe que simplemente, como de costumbre, no parecía demostrar nada en su rostro.
Otro profesor que se encargaba de las niñas pequeñas se acercó y escuché claramente como le comentaba a mi profe:
-Esa chica es brillante. Nunca vi gimnasta tan perfecta y expresiva. Puede llegar lejos. Yo si fuera vos hablaría con los de la Federación Nacional para que le den el entrenamiento que se merece.
Ella asintió y me señaló la barra de equilibrio, para que fuese e hiciese mi rutina. Y así lo hice. Se repitió lo mismo que con la rutina de suelo. Ale aplaudió a más no poder, mientras mis amigas se reían divertidas, percibiendo lo que sucedía.
Una vez que finalizó la clase, me acerqué a Alejandro y salimos caminando despacito del gimnasio.
-¿Dónde vivís?- preguntó.
-¿Por qué preguntás?
-Porque te quiero acompañar hasta tu casa.
Lo miré extraviadamente.
-¿Qué? ¿Por qué me mirás así?
-Punto número uno: ¿cómo sabías que estaba entrenando?
-Me contó un pajarito- se hizo el misterioso mientras una suave brisa que venía desde el sur traía la noche consigo.
-En serio- le pegué suavemente en un brazo.
Se rió y manoteó el moño que tenía hecho en la cabeza como si fuese la palanca de cambios de un auto.
Lo miré como para asesinarlo.
-Bueno, bueno, tranquila...Fue un amigo que hace basket- ball ahí el que me dijo.
Suspiré.
-Punto número dos: ¿por qué me querés acompañar hasta mi casa?
Arrugó la boca.
-Porque sí.
Suspiré más fuerte.
-Uy, se ve que la señorita hoy no está de humor.
-No- le dije detuviendo el paso.
-¿Y entonces?- preguntó acercando su cara casi que hasta la mía.
Lo miré a los ojos. Pestaneé. Era bastante más alto que yo, así que me paré en puntas de pie para poder llegar a su altura.
-No me pasa nada- susurré y me di vuelta para seguir caminando.
-No lo creo- volvió a insistir caminando de vuelta a mi lado. Me volví a detener.
-Es un tema con mis amigas, ¿contento?
-¿Y entonces por qué te las agarrás conmigo?
-Bueno, ta, vamos a cambiar de tema ¿No viste nada más del hombre ese?- pregunté refieriéndome al de la casa abandonada.
-No, hace lo mismo todos los días.
-Yo hablé con mi madre y me dijo que me dejara de joder y que podía ser peligroso. Pero es lo mismo, lo que es peligroso no lo es solo para mi, también lo es para ella.
Asintió.
Llegamos hasta la puerta del edificio de apartamentos en el que yo vivía. Me miró de la misma manera que un rato más temprano, de arriba a abajo.
-Chau- dije empujando la puerta de la recepción.
-Chau- me respondió.
*********************
Entré a mi casa y miré el reloj del umbral, el que marcaba las siete y cuarto apenas pasadas. Me dirigí mi habitación, que se encontraba a oscuras. Prendí la luz y me llevé tremendo susto, mi hermana estaba sentada en la silla de la computadora, mirándome seriamente.
-¡Qué susto me pegaste!- exclamé dejando el bolso sobre mi cama.
Ella nada. Me volteé.
-¿Qué te pasa?- pregunté.
-Tenemos problemas- musitó sin dejar el halo misterioso.
-¿Qué? ¡Hablá!
-¿Quién es?- preguntó seria.
-¿Quién es quien?
-¡No te hagas la boba! El rubiecito ese.
-¿Qué rubiecito?- interrogué todavía sin entender hacia donde iba eso.
-¿Quién más va a ser? ¡El rubiecito alto, ese con el que viniste!
-¡Ahhhhh!- suspiré mientras Lara alzaba una ceja- es un amigo.
-¡Que se llama...!
Me crucé de brazos.
-¡No jodas Lara! ¡Yo no te pregunto nada de con quién andás o con quien no y vos resulta que tenés que saber vida y obra de mis amigos!
-Yo soy tu hermana mayor, tengo derecho a saber.
Me tenía harta. A modo de respuesta levanté un dedo de mi mano y no necesito decir cuál. Sin más, la dejé en la habitación y me fui a duchar.
**********************
No fue hasta el viernes que le robé la computadora a mamá. Como ella no estaba en todo el día, la metí en mi bolso y me dirigí a casa de Ale, a ver qué podíamos descubrir. Al llegar, toqué timbre y esperé a que me abrieran, sin antes mirar hacia el otro lado de la placita, donde se encontraba la casa.
-¡Hallo!- saludé.
-¡Hallo! ¿Wie sind sie?- respondió.
-¡Easy bro!- me asombré- ¡Ah, pero, yo dije “hallo” para no decirlo ni en inglés ni en alemán y vos me salís con todo eso! ¿Hablás alemán?
Sí, hablo alemán, mi abuelo había venido de Alemania. Y además...-sonrió abriéndome la puerta de su cuarto- eso otro que te dije fue “cómo andás”.
-¿Y cómo es tu apellido?- me interesé.
-Hölz.
Asentí. Esta vez, su habitación estaba toda desordenada; la cama sin tender, ropa tirada en el suelo, libros arriba del puf. Al notar mi mirada en el “chiquero” que tenía, diría mi madre, comentó:
-No vino la mucama porque hoy era su día libre, así que disculpá el desorden.
-No te preocupes, está bien- a esa altura del partido, no me llamaba nada la atención de que tuvieran una mucama.
Me senté en el medio de la alfombra y de mi bolso saqué la laptop de mi madre. La encendí y esperé a que el sistema operativo se iniciara. Él se ubicó a mi lado, expectante. Luego de ingresar el código, apareció ante mi el escritorio. Busqué el ícono de la base de datos de criminales y seleccioné. Apareció el buscador. Ahí me frené.
-Cagamos- comentó Alejandro- no sabemos cómo se llama.
-No te preocupes- contesté seleccionando el botón de “narcotraficantes” que se encontraba en el margen izquierdo de la ventana del programa. Nuevamente, apareció un buscador.
-¿Qué hacés?- preguntó Ale.
-El otro día que fui por la comisaría oí a Sara, una amiga de mamá hablar un narcotraficante que andaba cerca de este barrio. Es una corazonada.
-Pero igual, no sabés cómo se llama.
-Dejame pensar un poquito- dije apretando la boca.
Luego de meditar unos segundos bajo su mirada nerviosa me acordé:
-¡Le dicen el Mocho!
Sin ninguna lentitud escribí en el buscador la zona y el sobrenombre. Con suerte aparecería algo. Y apareció. Al abrir el archivo nos sorprendimos: su expediente empezaba desde los dieciséis años. Entre la interminable lista de delitos se encontraba fraude, hurto, narcotráfico, tentativa de homicidio, etc.
-¡Al carajo!- se asombró Ale.
Yo permanecí muda. Me acordé de mamá, y de la cara que puso cuando le conté. Esa cara de miedo y asombro. Pero la voz de Alejandro me trajo de nuevo a la realidad.
-No sé vos pero a mi me da miedito ir a meterme ahí con el expediente que tiene este tipo. ¿Qué pasa si entramos y llega él y nos descubre?
Lo miré. Tenía razón, al igual que mi madre. Pero algo más allá de mi me dio fuerza para responderle:
-No importa. Yo me arriesgo. Sea lo que sea hay que enfrentarlo, no esconderse debajo de la cama.
Me abrazó. Su gesto me tomó por sorpresa. Luego me dijo:
-Nunca conocí una persona como vos.

Caroooo
Ayudante de policia
Ayudante de policia

Mensajes : 94
Fecha de inscripción : 02/07/2013
Edad : 19
Localización : Donde el Diablo recién se había dado cuenta que había perdido el poncho

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una aventura

Mensaje por Carelyn el Lun Sep 30, 2013 8:52 am

Sorry por no haber comentado antes.
El capitulo esta interesante, yaaaaaaaaa quiero saber cual es el misterio de la casa, plis dime dime Laughing
Jajaja pobre ale le toca vigilar muy bueno continua

Carelyn
As del póker
As del póker

Mensajes : 374
Fecha de inscripción : 30/04/2013

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una aventura

Mensaje por Caroooo el Lun Sep 30, 2013 9:00 am

Si, jajaja, a los hombres le damos el trabajo sucio XD jajajaa
Gracias a vos por comentar!!! Voy a seguir pronto, no te preocupes Very Happy

Caroooo
Ayudante de policia
Ayudante de policia

Mensajes : 94
Fecha de inscripción : 02/07/2013
Edad : 19
Localización : Donde el Diablo recién se había dado cuenta que había perdido el poncho

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una aventura

Mensaje por _Caskett_ el Lun Sep 30, 2013 9:35 am

Continuaaaa

_Caskett_
Escritor - Policia
Escritor - Policia

Mensajes : 2936
Fecha de inscripción : 22/01/2013
Localización : en un mundo feliz

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una aventura

Mensaje por KateC_17 el Lun Sep 30, 2013 9:44 am

Ninjaa!! Very Happy joooo cuanto lo siento no haberte comentado antes Crying or Very sad pero de hoy no pasaba, era algo que tenia que hacer obligatoriamente jajajaaj Laughing

Ya tu sabes ( o no xD) que me gusta como escribes y que me gusta esta historia Thumb nunca pares de escribir plis que me muero de ganas por saber que pasa Very Happy jaja tu sigue ninja! ^_^ jaja ¡nos vemos!

besotess Kiss


KateC_17
Escritor - Policia
Escritor - Policia

Mensajes : 3201
Fecha de inscripción : 03/01/2013
Edad : 20
Localización : En el lado oscuro... ù.ú

Ver perfil de usuario https://twitter.com/NGC_17

Volver arriba Ir abajo

Re: Una aventura

Mensaje por Caroooo el Mar Oct 01, 2013 6:23 am

MAESTRA NINJAAAAAA!!!! Gracias por comentar!!! Very Happy Si, no te preocupes que voy a seguir pronto, eso te lo aseguro Thumb Así que vas a tener cuento para rato Laughing
Beeeeeeesoooooooooosssssss Kiss

Caroooo
Ayudante de policia
Ayudante de policia

Mensajes : 94
Fecha de inscripción : 02/07/2013
Edad : 19
Localización : Donde el Diablo recién se había dado cuenta que había perdido el poncho

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una aventura

Mensaje por ZOMAtitos&Oreos el Mar Oct 01, 2013 8:15 am

Siento mucho no a ver podido subir antes sorry Crying or Very sad
Me encanta tu fic y tu forma de escribir asique sigue promtito o si no yo recurro tambien a algunas personas Very Happy
Sigue prontitooo
BESOSSS KissKiss

ZOMAtitos&Oreos
Autor de best-seller
Autor de best-seller

Mensajes : 862
Fecha de inscripción : 02/02/2013
Localización : Con los ZOMAtes parlantes XD

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una aventura

Mensaje por Caroooo el Mar Oct 01, 2013 8:43 am

Jajajajajajajajajajaja, vos???? recurrir a otras personas??? Laughing Out Loud Laughing Out Loud Laughing Out Loud Bueno, gracias por comentar Ange. Voy a seguir pronto, así que no te preocupes Very Happy Tenés fic Thumb
Besssssoooooooooooo Peque Bleh

Caroooo
Ayudante de policia
Ayudante de policia

Mensajes : 94
Fecha de inscripción : 02/07/2013
Edad : 19
Localización : Donde el Diablo recién se había dado cuenta que había perdido el poncho

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una aventura

Mensaje por Caroooo el Lun Oct 21, 2013 7:00 am

Bueno gente, detesto hacerlos esperar tanto, pero estuve bastante complicada y se me hacía imposible escribir un párrafo, así que aquí viene otro capítulo de esta historia. Sin más que decir................... QUE LO DISFRUTEN!!! Very Happy



Daba vueltas en la cama sin poder dormir. De un lado a otro, de un lado a otro... Estaba exhausta, pero igual así algo me impedía conciliar el sueño: era Alejandro. Me quedé pensando en él. Con su frase: “nunca conocí alguien como vos” dando giros en mi cabeza. Agudicé mi oído : desde la cama de arriba llegaba un fino y tenue ronquido. Me incorporé en la oscuridad. Por debajo de la puerta se colaba una luz muy suave. Me levanté y con todo sigilo fui hasta el origen de la luz. Mamá estaba sentada en su cama de espaldas a la puerta. Tenía el pelo largo y lacio que le llegaba casi hasta la cintura. Parecía no notar mi presencia. No fue hasta que me senté en el borde de la cama que se dio cuenta que yo estaba allí.
-¿Qué hacés despierta a esta hora?- preguntó limpiándose los ojos.
-Eso mismo digo- respondí.
Ella se llevó el pelo hacia atrás y me dedicó una profunda mirada a los ojos. Me acarició la mano.
-Nada, cosas del trabajo-comentó en voz baja- nunca había visto algo así- agregó rato después.
Me dio pena.
-¿Y vos?
-Nada, no me podía dormir. Es que me quedé pensando en algo que me dijeron....- conté.
Sonrió y abrió sus ojos alzando las cejas en claro reclamo de que le contara.
-No te rías, ni le digas nada a Lara porque si no me jode cinco años seguidos, ¿ok?- me aseguré para que mi vida amorosa no terminara siendo asunto público.
-Ok- asintió.
Y allí le conté lo que había pasado, cuando me fue a esperar a gimnasia, y lo que me había dicho, eso que me ponía tan inquieta, que a decir verdad, no era mucha cosa.
-¡Ay, Marti! - rió- ¿querés un consejo? No te preocupes. Que sea lo que tenga que ser.
-Ya sé... Lo que pasa es que...
-No te hagas problema- interrumpió- Es un chico. Van a haber muchos. Eso te lo aseguro.- sonrió cómplice.
Si había una madre canchera y única: esa era la mía. Como las dos teníamos “cuiqui” (miedito), me dejó dormir en su cama con ella.
*********************
El sábado había amanecido bastante nublado y húmedo, clara señal de que iba a llover. Cuando desperté me encontré con una cartita que decía: “cuando te levantes, vení para la comisaría con las cosas de gimnasia, ¿ok? Beso, mami” firmaba abajo con letra cursiva. Obedecí, y en menos de media hora, estuve allí con lo pedido.
La comisaría en la que trabajaba mi madre, no se parecía en nada a las que mostraban en la tele. Era una desilusión, a decir verdad. Las paredes pintadas de un color beige claro, sillas viejas, computadoras viejas, y básicamente, poco espacio. Lo que sí estaba genial, era el despacho del comisario.
Al llegar con mi bolso deportivo y el pelo recogido, tuve que saludar como a ocho policías que me conocían desde que estaba adentro de la panza de mamá. Todos tenían unos treinta y tantos años y eran macanudos. Entre ellos estaba Sara, amiga de mi madre desde que estaban en la academia. Salva (uno de los policías)- me cedió su asiento por causas ya explicadas anteriormente. Me senté en ronda con ellos.
-¿Y cómo vas con la gimnasia?- preguntó Sara.
-Bien- respondí- ahora después voy a entrenar- le mostré mi bolso.
Asintió con una sonrisa.
-¿Y los novios?- preguntó guiñando un ojo Salva.
No me dio tiempo a responder, cuando mami, dijo por detrás:
-Ella estudia, hace gimnasia, y nada más- me miró cómplice.
-Bueno, yo a la edad de ella...-comenzó a contar Sara para luego callarse bajo la mirada represora de mi madre.
Me reí de la forma en que con solo una mirada podía hacer guardar silencio a alguien. Sara me pasó un brazo por arriba de los hombros y me miró con una sonrisa, gesto que me hizo reír.
-Esta gurisa algún día va a tener novio, Natalia...- habló Federico, otro de sus compañeros- Me gustaría ver tu cara cuando venga y te diga “mami, tengo novio”- y largó una fuerte carcajada, que fue acompañada por todos los presentes.
De pronto, la sala se llenó de silencio. Y esta vez, no había sido mamá la que con un par de miradas había hecho callar al grupete. Solo se oían los ruidos de los tubos de luz que colgaban del techo, los dedos de algunos agentes en sus computadoras y poca cosa más.
-Esta comisaría no es una guardería, Suárez- habló Martínez, el comisario.
-Ya lo sé, pero...
-Pero nada, no es la primera vez que se lo digo. La próxima vez que vea a su hija por estos lugares, me voy a hacer cargo de que la suspendan, ¿oyó? - preguntó enojado hablándole a mamá.
Ella me miró a mi, al tiempo que Martínez se iba de la sala.
-Andá a gimnasia- ordenó seriamente.
Me despedí del grupo y obedecí. Antes de salir, volví mi vista hacia donde estaba mi madre. Se pasó la mano por la cara, limpiándose lo que pude asumir que sería una lágrima.
******************
Al llegar al gimnasio la profe me esperaba sentada en uno de los largos bancos de madera que descansaban abajo de las gradas.
-Gracias por venir hoy- dijo a modo de saludo- te pedí que vinieras porque mandé tu expediente a la Federación Nacional de Gimnasia Artística... Y hoy van a venir para entrevistarte y ver tu desempeño en los distintos aparatos.
Ni bien terminó de hablar, me tiré encima de ella y le di un fuerte abrazo. Anina era mi profe desde que tenía seis años. A pesar de que a veces teníamos nuestros choques nos llevábamos bien y eso se notaba a la hora de demostrar lo que sabía.
Estiré y para cuando llegaron dos hombres y una mujer vestidos formalmente yo ya estaba lista para la acción.
Me preguntaron mi nombre, mi apellido, la cantidad de años que entrenaba, mi estatura, mi peso, mi edad, en fin, un montón de cosas. Finalmente llegó la hora de demostrar lo que sabía hacer.
-¿Por cuál empiezo?- me dirigí hacia la mujer.
-Por el que quieras.
Ellos se ubicaron junto con mi profesora en una mesa que les habían destinado. Sacaron unas hojas y lapiceras.
Decidí comenzar por las barras asimétricas, que era lo que más me costaba. Lo hice sin mucho margen de error y luego me dirigí al potro. Me puse magnesio en las manos, tomé carrera y salté con todo mi espíritu, dejando en ese mortal con pirueta y media mi vida entera. Al caer me tambaleé un poquito, pero bueno, la perfección no existe. Seguí con la barra. Ahí sí me lucí. Era algo que me fascinaba, pero, finalmente llegó el momento de ir por mi rutina de suelo. Me posicioné en uno de los ángulos de la peana y esperé a que la música sonara. Comencé genial, al ritmo de “Lithium” pero no me dio el tiempo y acabé cuando la música ya había terminado. Si eso hubiera sido en una competencia, me hubieran penalizado.
Fui a donde estaban ellos ubicados con mi profesora.
-Muy bien- habló uno de los dos hombres- eso es todo. Mucho gusto- dijo extendiéndome la mano.
Lo mismo hicieron los otros y se marcharon.
La profe me miró y sonrió. Gesto inusual en ella.
-Entre una o dos semanas demoran en decirte si entraste o no. Así que en cualquiera de los dos casos -en que te acepten o no- te van a mandar la carta acá al gimnasio.- habló mientras yo me ponía el deportivo y me calzaba los championes.
-Entonces tendré que esperar...- sonreí.
Ella asintió.
********************
Nunca una semana demoró tanto en pasar. La rutina era interminable: iba al liceo, entrenaba, iba a lo de Ale y así era el ciclo.
Uno de esos días estábamos acostados mirando el cielo en el patio de atrás de la casa de Alejandro cuando me preguntó:
-¿Por qué hacés gimnasia?
-Porque me gusta.
Suspiró.
-¿Qué es lo que te gusta?
-Pues volar... No sé sinceramente... ¿Por qué preguntás?
Hizo un silencio.
-Por saber, porque me da curiosidad...-dijo con un tono de “no era eso”.
Suspiré y giré apenas mi cara para poder ver su expresión.
-Estás mintiendo.
-No.
-Si querido, estás mintiendo- insistí.
Silencio de nuevo.
-Es una suposición mía, corregime si estoy mal... Como que te apasionás demasiado con la gimnasia...
Lo miré de reojo y alcé una ceja.
-Y si es lo que me gusta ¿cómo querés que no me apasione?
No, boba... es que es como demasiado... es como que si te escondieras en la gimnasia para huir de otras cosas...
Me dejó helada, y con mucha curiosidad a la misma vez.
-Explicate mejor.
Suspiró.
-Le huís a tus sentimientos con el tema de la gimnasia- lanzó como bomba.
Me chocó que dijera eso. Lo miré extraviadamente al tiempo que el me agarraba la mano.
Sentí como el calor subía por mis mejillas. Con un suave movimiento me libré de su mano.
Él me miró.
-¿Ves lo que te digo?- alzó las cejas.

Caroooo
Ayudante de policia
Ayudante de policia

Mensajes : 94
Fecha de inscripción : 02/07/2013
Edad : 19
Localización : Donde el Diablo recién se había dado cuenta que había perdido el poncho

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una aventura

Mensaje por ZOMAtitos&Oreos el Lun Oct 21, 2013 7:10 am

Porfiiin capi nuevooo!!! Very Happy

Me gusta nucho carooo, espero qeu sigas prontitoo, que quiero leer mas Smile

BESOSSS KissKiss

He comentado la primera asi que no hace falta qeu llames a tus amigos Razz

ZOMAtitos&Oreos
Autor de best-seller
Autor de best-seller

Mensajes : 862
Fecha de inscripción : 02/02/2013
Localización : Con los ZOMAtes parlantes XD

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una aventura

Mensaje por Contenido patrocinado Hoy a las 11:56 pm


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 5. 1, 2, 3, 4, 5  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.